Trabajos seleccionados

Una política de contribución en una región EMEA de 5.000 personas

Más de 30 oficinas, unas 5.000 personas · 2025–26

El trabajo ya se estaba haciendo. Los abogados dedicaban horas a inclusión, pro bono y gestión del conocimiento, las registraban como administrativas, y el bufete no tenía forma de saber si aquello servía a lo que se proponía conseguir en esas áreas.

La política permitía a los asociados computar hasta cincuenta horas al año de ese trabajo para acceder al bonus, una vez cumplido su objetivo de horas facturables. El alineamiento estaba integrado en el propio registro: los códigos correspondían a prioridades estratégicas concretas y cada persona tenía que indicar a qué contribuía su trabajo. Funcionaba en dos direcciones. Las personas veían qué perseguía el bufete y dónde encajaba su propio esfuerzo, y desde el centro se veía qué se estaba haciendo realmente sobre el terreno para cada prioridad, incluidos proyectos locales pequeños que merecía la pena llevar a escala regional o global.

La idea surgió de conversaciones que mantuve con Talent; la Directora de Talent Management la llevó al Comité de Dirección Regional. Trabajé en la redacción, la revisé antes de su publicación y la fui ajustando después a partir de los comentarios de quienes la usaban, sobre todo para simplificar lo que se les pedía. La línea de inclusión era mía.

Conseguir que se utilizara implicó trabajar por toda la región: responsables de oficina y de área de práctica, reuniones de comité y la red de champions, con la que tenía sesiones cada seis semanas y donde escuchaba qué estaba calando y qué no para ajustar las pautas. Verifiqué lo que se registraba: los códigos, y si el comentario describía un trabajo que cumplía los requisitos y conectaba con la prioridad bajo la que se había imputado. Cuando no era así, volvía a la persona individualmente, y unos pocos tuvieron que deshacer lo registrado. Intervenir, organizar o dar seguimiento a las acciones contaba; asistir, por sí solo, no. Esa línea se fijó pronto, porque un precedente laxo en el primer año habría sido difícil de corregir después.

Los asociados entraban en el alcance. Los socios, no.